Era domingo, su día de descanso y recordó que cuando habia creado el Mundo le había parecido que era bueno. Decidió entonces comprobarlo y, para ello Dios volvió a revisar su Creación y contempló, incrédulo, la devastación de la sangre tiñendo el mar, la tierra roja de sangre. Escuchó los sonidos del dolor y la miseria, de la soberbia y la intolerancia, aquel fue, para Él, un mal domingo … apuró un último trago de esperanza y, con enorme incertidumbre, escribió un mensaje en su teléfono… ¡¡¡Necesito ayuda!!!
El compañero imprescindible
«Volver a pasar por el corazón», es el significado etimológico de la palabra recordar, tal vez es por eso


