{

Un amor tan grande

Así era él, como su mirada firme y cálida. Así actuaba, sosteniéndote con firmeza sin que se supiera. Un hombre tranquilo que escuchaba más que hablaba y no porque tuviera mucho que callar o poco que decir… Años después de esta foto, cuando la cría creció y su padre no volvió a ponerse al otro lado de la cámara, el abuelo adoptó el papel del fotógrafo y se convirtió en la sombra de la nieta, en su protector, en su cómplice. Guardián en tardes de fiebre, vigilante de juegos en el patio de casa y en la plazuela o en el prau de Santa Ana y un día, recordando su vieja militancia en la CNT fue a la huelga. Internaron a la cría en el colegio de la Divina Pastora…- A ver si hacemos vida de esta rapacina – dijo la madre… – Como hagas eso no pruebo bocau hasta que la cría vuelva a casa – dijo Eulogio. Así fue, pasados dos o tres días el abuelo se presentó a las puertas del colegio, con una mano cogió a la cría, con la otra la maleta. Caminando en silencio se acercaron a la Confitería Noga… – Mi cría, vamos a comprar unas garrapiñadas que estoy muertu de hambre – Con el paquete en el bolsillo de la americana y una mano en la otra se sentaron en un banco del paseo. Sólo se oía el crujido de las almendras y el silencioso mensaje en las miradas cruzadas de aquel amor tan grande.
Puede ser una imagen de 2 personas, scooter, motocicleta y texto
20 de marzo de 2024
SI TE HA GUSTADO, COMPARTE...

por | Sep 2, 2024

Otros contenidos

Memoriteca

Círculos de Azar


Archivos

Fototeca