La mujer de labios rojos y uñas rojas estaba aburrida,… malhumorada… un aburrimiento y un enfado tan desesperados que su pecho enorme se salía del jersey color violeta cada vez que expulsaba el aire. Su compañero de mesa, con cierto atractivo retrospectivo, permanecía embobado manipulando el móvil…Llevaban así un rato largo cuando la mujer vampira de cejas circunflejas pareció tomar una decisión. Relajó su respiración, se enderezó en el asiento y estiró su mano, transparente, para acariciarle con delicadeza el brazo izquierdo, lentamente también, aproximó su cara al cuello del hombre abstraído…cuando él percibió su aliento gélido se volvió con una amplia sonrisa…¿Nos hacemos un selfie?
El compañero imprescindible
«Volver a pasar por el corazón», es el significado etimológico de la palabra recordar, tal vez es por eso

