BACULO – BACILO E IMBECIL
Todos sabemos que báculo significa bastón, apoyo, y que de esta palabra se deriva un diminutivo: Bacilo del latín bacilus (bastoncito, bastón pequeño).
Algunos microbios tienen la forma precisamente de un bastón y de ahí que se llamen “Bacilos”.
Hay quien pretende deducir la etimología de la palabra imbécil de la expresión. In báculo, es decir, en el bastón, indicando la necesidad que tiene el débil físicamente de apoyarse en este medio material. Más tarde esa debilidad física se trasladaría al terreno mental y se conocería por imbécil sólo, al deficiente intelectual.
Si, caprichosamente, hemos adoptado, para nombrar a ciertos seres microbianos, el apelativo de bacilus (bastoncito), en latín, a otros les conocemos con la denominación bacterias y se da el caso curioso que en griego bacteria quiere decir exactamente lo mismo: Bastón.
Para que no haya confusión y por ser fonéticamente muy parecido, hemos de nombrar aquí un vocablo muy en uso y de diversas aplicaciones. Nos referimos al sustantivo: Batería
Procede tal término, como su morfología claramente lo evidencia, del verbo batir. Así una batería artillera será un conjunto de máquinas bélicas destinadas a batir posiciones enemigas. Sus compuestos: a-batir, com-batir, re-batir encierran todos la idea de golpear, machacar, revolver.
Nunca mejor empleado este concepto que en las modernas orquestas de Jazz, donde predomina el ruido sobre el ritmo, el rugido negroide sobre la suave y meliflua sonoridad que debe presidir toda manifestación de la musa Euterpe, y todo porque el escándalo ruidoso de la batería no deja oír los acordes de los demás instrumentos que pudieran hacer tolerables esos extraños conjuntos modernos.
Actualmente, por haber adquirido mayor latitud la expresión, como es norma general de idioma, se aplica a varios elementos que integran una unidad determinada; por ejemplo: Batería de pilas, de cocina, etc.
Nótese como en este último caso aún se conserva su fundamental característica originaria de batir, golpear, ya que las piezas que componen una batería de cocina, para que puedan constituir lo que llamamos batería, han de ser de metal, cobre, aluminio, hierro, etc.. pero nunca de barro o de otra materia frágil.



