Ahora que mi nieta sabe escribir su nombre, que también es el de su madre, el de la mía y el de la madre de mi madre, ahora que se interesa en dibujar y traducir las palabras me doy cuenta del milagro ignorado que supone el descubrimiento de la lectura y que no apreciamos hasta mucho tiempo después. Ella pasa las hojas de sus cuentos y adjudica historias a los personajes que llenan sus libros pero, de vez en cuando, pregunta… – ¿Aquí que pone? – Con su índice, pequeño y frágil, pulsa el texto y entonces comienzo a percibir que a su mente se está aproximando el descubrimiento del mundo, de la vida, del sol y las estrellas a través de un inocente juego infantil. Quiera el futuro que, en este viaje del conocimiento que está empezando, sea la lectura su compañera.
El compañero imprescindible
«Volver a pasar por el corazón», es el significado etimológico de la palabra recordar, tal vez es por eso


