El hombre inquieto
Hay personas que nacen y viven en tiempos y lugares equivocados, Manuel Tamés Sordo fue una de ellas. De haber desarrollado su talento e inquietud en otra época y en otro entorno, Manuel y sus «excentricidades» habrían sido consideradas geniales, se habría hecho célebre y estaría en la lista de personas reconocidas por su talento pero… el destino, el azar que se mueve en extraños círculos no le tenía deparada esa suerte… Hombre bueno a carta cabal, de corazón aniñado y místico, un poco extravagante y bohemio si queréis, pero con una cultura escogidísima, con una sensibilidad delicadísima y un alma soñadora toda llena de dulzura… No fue comprendido en aquel Llanes de principios de siglo. Su horizonte no tenía límite aunque tampoco perseguía otra cosa que no fuera dar salida a sus inquietudes, probando una y otra actividad, curioseando con intenso afán intelectual todo aquello que se le presentaba y manteniendo, en cada ocasión, la firme voluntad de no desviarse de sí mismo… » Alabado y censurado, provocador de filias y fobias, noble en las contiendas, de sonora retórica y desmelenada pluma»

Manuel Tamés nació en Llanes, octubre de 1875, y fue en el concejo llanisco donde desarrolló su recorrido vital más intenso e inspirado. Primero su abuela materna y después su madre, Isabel, fueron las personas encargadas del cuidado de la capilla de San Antón el de la mar. Desde la Plaza de las Barqueras, en cada uno de aquellos días, camino de la capilla iba creciendo Manuel y es probable que la profunda religiosidad de aquellas mujeres influyera decisivamente en su carácter. Nada de lo que sucedía en Llanes le resultaba ajeno y participaba activamente en su vida cultural, un sólo ejemplo de ello, su participación como miembro de la Sociedad Filarmónica de Llanes a los 21 años.
Tamés es inquieto, impaciente, quiere explorar, conocer, aprender, y decide emprender los estudios de Derecho y Taquigrafía en Oviedo… En los exámenes de taquigrafía celebrados en Oviedo, mereció la nota de sobresaliente en el primer curso el joven de esta Villa, estudiante de Derecho , don Manuel Tamés Sordo… Le gusta escribir, fotografiar lo que sucede a través de sus palabras, colabora con El Oriente de Asturias y participa en la redacción de El Correo de Llanes.

Abandona los estudios de Derecho y se centra en su trabajo periodístico, pero una nueva inquietud le asalta y decide ingresar como novicio en los claretianos, en Cervera (Lérida), permaneciendo allí cinco años… Un nuevo intento en la búsqueda de un destino que no le estaba asignado, con sinceridad y nobleza no duda en manifestar esta experiencia y su resultado en el Oriente de Asturias a través de una carta… Muy señor mío. y distinguido amigo. Las muestras de afecto e inmerecidas atenciones que, en toda ocasión, y singularmente con motivo de mi ingreso en el claustro, me prodigaron la mayoría de esos apreciables convecinos, hacen que en mi corazón broten sentimientos de honda gratitud y, en cierto modo, me obligan a comunicarles aquellos sucesos que, por su gravedad e importancia, marcan radical separación entre dos fases de mi vida, e imprimen nuevo rumbo a mi conducta. Hallándome. pues, hoy en uno de esos momentos críticos, juzgo conveniente manifestarlo a cuantos me conocen y se interesan por mi humilde persona, cumpliendo así un deber de cortesía… Prosigue relatando su estancia conventual y, finalmente, manifiesta que debe abandonar su intento por causas que habían influido negativamente en su salud, A finales de 1905 el papa Pio X le concede la dispensa de votos y a finales del verano abandona la Orden y permanece en Barcelona. Finalizando el año embarca hacia Méjico y amplia su periplo a Cuba donde se hace corresponsal de EL Diario de la Habana y El Comercio… El 26 del corriente salió de Barcelona para Mëjico nuestro estimado amigo don Manuel Tamés Sordo, el cual deseaba venir a Llanes a despedirse de sus muchos conocidos pero, en la imposibilidad de realizar el viaje, nos ruega lo hagamos nosotros en su nombre…
Poco después, en 1906 vuelve a Llanes, sigue colaborando con El Oriente y será uno de los fundadores de El Heraldo de Llanes que se imprimíe, por entonces, en la imprenta de El Carbayón, en Oviedo, donde residía siendo redactor de este periódico. Eran habituales, en esa época, las controversias con otro de los periódicos locales, El Pueblo y, al año siguiente de ocupar el puesto, presenta su dimisión como director de El Heraldo, haciéndolo de manera provisional y comprometiéndose a no abandonar hasta que hubiese un nuevo director… Don Manuel Tamés, director de nuestro apreciable colega El Heraldo de Llanes, da cuenta en el último número de la dimisión de su cargo, desempeñándole provisionalmente mientras se le busca sustituto. Sentimos que tan apreciable como fecundo escritor, cuyo nombre hemos visto figurar en la prensa provincial, como uno de los principales periodistas asturianos, deje de colaborar desde la dirección del aludido colega local, en la obra de la regenaración y prosperidad llanisca, aunque suponemos que no dejará de seguir honrando las columnas de la prensa con sus artículos, como en diferentes ocasiones y, desde la más tierna edad venía honrando las nuestras, en las cuales nos parece que recibió su bautismo de polemista y escritor… con estas líneas El Oriente despedía a Manuel Tamés en su labor al frente de El Heraldo. En ese mismo año contrae matrimonio con una joven de Parres, Mª Dolores Junco Sordo. La pareja, establece su residencia en Oviedo y su hija, Isabel, hereda la inquietud, la curiosidad, la pasión por la lectura de su padre y se convierte en un paisaje cambiante que Tamés retrata con afán…

A Tamés le tira Llanes, sueña con Llanes y quiere vivir en la Villa, reforma la casa familiar de Las Barqueras y establece una librería, el olor a tinta y papel le agrada, un año después adquiere El Oriente de Asturias y ve la oportunidad de acercarse al sueño de enriquecer el semanario con publicaciones gráficas y un nuevo enfoque periodístico… El corto tiempo en el que el amigo Manolo guió a El Oriente de Asturias, alcanzó acaso su apogeo. Supo darle tembién carácter a tono con el suyo y sus ideas, que consolidaron el Oriente, aunque variaran su formato varias veces, Fue entonces cuando este semanario fomentó más la información gráfica, repartiendo sus portfolios con bellas vistas de la región… Volaba el tiempo y con él volaban los sueños…

La música de fondo vibraba en sus manos, en sus dedos, en el abrazo de su acordeón mientras perseguía todas y cada una de las vidas que hubiese querido vivir…
Fuentes:
El Oriente de Asturias
Fotos: Archivo familiar


